La importancia de la bipedestación

La bipedestación o la capacidad de algunos seres vivos para andar sobre las dos extremidades inferiores , se comienza a apreciar parcialmente en el desarrollo normal del niño o la niña , aproximadamente a partir de los  cuatro meses, cuando mamá o papá lo sujeta y lo apoya en su barriga o en sus piernas. A los ocho o nueve meses empiezan a trepar e intentar ponerse de pie por si solos,  hasta que entorno a los doce meses consiguen una puesta en pie y marcha sin ayuda.

Podemos observar, que a lo largo de estas etapas, el niño o niña empieza a ponerse de  pié desde muy temprana edad, demandando menos ayuda y asumiendo cada vez más autonomía.

Importancia de la bidepestación autónoma

El desarrollo motor es un sistema de engranaje muy complejo, en el que todo se va complementando de manera que para llegar a una bipedestación autónoma, antes se han ido completando distintas etapas, en las que a través de una secuencia de movimientos, se va adquiriendo un esquema corporal,  una planificación motora, una base de sustentación estable, equilibrio, coordinación y fuerza muscular.

Existen muchos beneficios por los que la bipedestación debe de formar parte del día a día de nuestros niños como son: mejorar el sistema circulatorio, mejorar el sistema respiratorio, ayuda a evitar la osteopenia precoz, disminuye el riesgo de ulceras por presión, mejorar el sistema digestivo y bienestar psicológico.

Pero… ¿Qué pasa cuando estas etapas no se completan o alguna de esta facultades no esta al 100%?

Muchos de nuestros niños no son capaces de estar de pie por si solos y necesitan ayuda externa para conseguirlo. El hecho de que ellos no puedan mantener una bipedestación autónoma no significa que no la necesiten. Por esto mismo debemos adaptarnos siempre a sus necesidades dándoles la menor ayuda posible pero siempre guardando la máxima alineación cuando se ponen de pie.

Casos más comunes por los que no existe una bipedestación

Retraso psicomotor :  Existen casos en los que nuestros niños van un poco más lentos, y esto no significa que no vayan a andar o  a ponerse de pie, solo que les cuesta un poco más y necesitan ayuda para lograr los ítems del desarrollo a tiempo, para no perderse ni un segundo de su aprendizaje y disfrutar del movimiento, puede deberse a diferentes motivos:

  • Miedo al movimiento.
  • Bajo tono muscular por lo que les cuesta moverse.
  • Hipersensibilidad táctil (no soportan el tacto del suelo en sus pies)
  • Riesgo de subluxación de caderas por lo que deben de llevar ortesis o doble pañal limitando su movimiento.

Por ello debemos ayudar a los niños mediante la atención temprana a que aprendan a disfrutar del movimiento y que la bipedestación es una etapa fundamental para su desarrollo.

Parálisis cerebral infantil (PCI) y neuropatías: En un gran porcentaje de PCI y neuropatías, los niños no son capaces de lograr una bipedestación autónoma por lo que no obtenemos todos los beneficios anteriormente citados.

Además el gran problema de la bipedestación incluso con ayuda y el temor de muchos padres es: ¿Si mi hijo tiene una cadera luxada o subluxada como va a cargar? ¿Le va a doler? ¿Se le va a salir más? . En estos casos, debemos de valorar y ver al niño, ya que si hacemos que el peso que soporte sea el mínimo necesario y esté lo mejor alineado, no existe ningún riesgo y obtenemos todos los beneficios de los que hablamos.

En estos casos de cadera subluxada un trabajo de carga con las caderas colocadas en su rango máximo de coaptación puede incluso evitar una luxación completa.

Para ayudar al niño a mantener una bipedestación correcta tenemos desde las mismas manos del fisioterapeuta  hasta bipedestadores, parapodium, andadores, arnes y carril de marcha o Dafos , que prescritos y pautados por el profesional pueden dar mayor calidad de vida.

Distrofias Musculares: En estos casos, como es la distrofia muscular de Duchenne, los niños o niñas, pierden la marcha entre la edad comprendida de 9- 12 años, lo que supone que aparezcan problemas asociados como el sobrepeso y dificultades respiratorias entre otros. Todo esto provoca un gran impacto a nivel psicológico del niño y de las familias. Para intentar retrasar estos síntomas el máximo posible, es importante que sigan teniendo una puesta en pié y movimiento. Utilizaremos métodos como el arnés en carril de marcha, bipedestadores, andadores o Caliper  post quirúrgicos.

Conclusión

La bipedestación por tanto nos aporta, no solo beneficios estructurales, cardio-respiratorios, digestivos etc. sino también nos aportan un bienestar emocional y una mayor calidad de la interacción con el entorno y el aprendizaje.

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